Funcionarias del Materno les enseñan a mujeres de Cabica sobre cáncer de mama

La trabajadora social Janeth Jiménez Peña y la coordinadora del centro de salud La Esperanza, Eva Flórez visitan frecuentemente la isla Cabica, en jurisdicción del municipio de Soledad, con el fin de enseñarles a las personas que residen allí, especialmente a las mujeres, cómo pueden mejorar su estilo de vida.

La última visita de Janeth y Eva y el equipo interdisciplinario de La Esperanza  tuvo como objetivo explicarles a 40 mujeres cómo detectar el cáncer de mama a tiempo y qué hacer si es diagnosticado.

Para que el aprendizaje fuera efectivo, el grupo llevó un busto didáctico y mostraron cómo con las yemas de los dedos pueden hacer las palpaciones en los dos senos para detectar bultos o nudos.

Como siempre, la charla fue muy bien acogida y esta fue complementada con la donación de brasieres.

“Se trató de una jornada educativa sobre la prevención del cáncer de mama, qué deben hacer cuando detecten algo extraño, cuándo deben acudir al médico y cuándo acudir a las ayudas diagnósticas profesionales. También presentamos testimonios de compañeras que han superado la enfermedad y hoy llevan una vida saludable”, dijo la trabajadora social Janeth Jiménez.

La presencia semanal de funcionarios del Hospital Materno Infantil de Soledad en la isla Cabica ya lleva varios años. El transporte es toda una odisea, pues les toca caminar un largo trayecto en la mayoría de las ocasiones. “Si bien nosotros los visitamos una o dos veces a la semana, a ellas les toca casi todos los días porque deben venir a Soledad a realizar diligencias en las diferentes dependencias de la Alcaldía sin importar si están embarazadas o si llevan niños de brazos”, explicó Janeth Jiménez.

Las dos funcionarias del Materno están muy pendientes de los niños. Los tienen inscritos en el programa de crecimiento y desarrollo y les hacen seguimiento a las vacunas. Además, se preocupan por las mujeres embarazadas.

“Los habitantes de Cabica están muy agradecidos con el hospital porque estamos pendientes de su salud y porque siempre los visitamos. Para nosotros es un compromiso ineludible que nos da muchas satisfacciones personales”, terminó diciendo Janeth.

Así lo ratificaron Ada Luz Pérez y Melba Marchena, dos mujeres que viven en Cabica y que tuvieron una participación muy activa durante la charla. “Estamos muy contentas por todo lo que el Hospital Materno hace por nosotras. Aprendemos mucho”, dijo la primera. “Con las charlas y los servicios que nos presta el hospital, evitamos ir al casco urbano de Soledad y eso representa ahorro de dinero en los pasaje y ahorro en tiempo”, agregó la segunda.

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